Razones y consejos para motivarte con el inglés
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¿No sabes por qué deberías aprender inglés?
La principal razón es la siguiente: porque no lo dominas, o no lo dominas suficiente. Y por eso estás en esta web. En fin si aún te siguen faltando razones para ponerte a aprender inglés, aquí tienes SIETE.
1. Porque lo necesitas para encontrar trabajo
Te guste o no, hoy en día te piden inglés en casi todas las ofertas de trabajo. Para muchas empresas es el primer filtro: no hablas inglés, chao bacalao,no entras en el proceso de selección, por muchos títulos y experiencia laboral que tengas. Si eres una persona inteligente y estás pensando en invertir tu tiempo y tu dinero en adquirir o perfeccionar una habilidad importante para tu trabajo, el inglés debería encabezar tu lista.
2. Porque lo necesitas para mantener tu trabajo y prosperar en él
Si ya vas teniendo una edad y estás trabajando, lo estarás viendo. Va a llegar un momento en el que, si tu inglés no es lo suficientemente bueno como para poder participar en las reuniones de trabajo, para escribir correos o para hablar por teléfono, te vas a quedar atrás en tu empresa. Ponte las pilas.
3. Porque lo necesitas para viajar
Si quieres viajar y no sabes inglés, lo vas a pasar regular. Todo será mucho más fácil si puedes comunicarte con la gente con la que te encuentres, con los camareros de los restaurantes, con los recepcionistas del hotel, con los dependientes de las tiendas, con los guías, etc., ¿no crees? Y da igual que no sea un país angloparlante, el inglés se habla en todo el mundo. Disfrutarás mucho más de tus viajes si puedes desenvolverte en inglés.
4. Porque te abrirás de par en par las puertas de la información y la cultura
La inmensa mayoría de las páginas webs están escritas únicamente en inglés. Es cierto que muchas cosas se traducen al castellano, pero no todas, ni de lejos. Te estás perdiendo un montón de literatura, películas, series, videojuegos, textos científicos, textos técnicos y un larguísimo etcétera por no saber inglés. Y la información es poder, no lo olvides.
5. Porque si sabes inglés te puedes comunicar con casi todo el mundo
No solo hablamos de ligar con guiris cuando estás de vacaciones, que también. Nos referimos más bien a la comunicación global, y no solo oral. Si estás pensando en escribir un blog, en tener más followers en Instagram o en que tus publicaciones en cualquier red social lleguen a más gente, comienza a escribirlas en inglés. Pero ojo, ¡aquí los errores pueden ser fatales! Necesitas coger un buen nivel antes de ponerte a hacerlo. Sin embargo, en cuanto comiences, notarás los resultados.
6. Porque tampoco es tan complicado (y además es muy divertido)
El inglés es uno de los idiomas más agradecidos que hay. En nada que manejes un par de estructuras y un poquito de vocabulario, ya puedes empezar a chapurrear. Luego todo es cuestión de ir puliendo cositas y e ir poco a poco subiendo de nivel. De verdad, no es tan complicado como parece, el problema es que posiblemente no te lo hayan enseñado de la forma adecuada.
7. Porque la gente que sabe inglés mola más que tú
Exacto. La gente que sabe inglés mola, y la gente que mola sabe inglés. Esto es así. ¿No te da envidia esa gente a la que le piden indicaciones en inglés por la calle y contesta sin tartamudear? ¿Esas personas que entienden todas las canciones de sus bandas favoritas? ¿Esas que ven las pelis y las series en versión original (¡y sin subtítulos!)? ¿Esas que tienen amigos de todas partes del mundo? ¿No querrías ser un poquito más como ellas? ¡Pues ponte con el inglés de una vez!
Consejos:
El aprendizaje del inglés no es algo que se consiga de la noche a la mañana. Cada persona tiene su ritmo, dependiendo del tiempo que cada uno pueda dedicarle y de las habilidades lingüísticas de cada estudiante.
Aunque todo el mundo puede, lo cierto es que coger un nivel que te permita defenderte en inglés puede llevar meses e incluso años, y no es difícil perder la motivación tarde o temprano. Por eso hoy te traemos cinco sencillos trucos para motivarte en tu aprendizaje del inglés. Si nos haces caso, notarás el cambio mañana mismo.
1. Organízate
Si te puedes permitir apuntarte a clases, fantástico; un profesor o profesora se encargará de organizar tu tiempo por ti. Pero si ese no es tu caso, lo primero que tienes que hacer para no desmotivarte es organizarte. ¿Cómo? Lo mejor es que reserves unos minutos todas las semanas para planificar cuánto tiempo vas a dedicarle al inglés, qué vas a aprender cada día y cómo vas a hacerlo.
Apúntalo todo en tu tablón, en tu agenda, en tu calendario del móvil o donde más fácil te sea. ¡Ah! Y deja un tiempo cada día sólo para repasar lo que ya has aprendido. El repaso es la parte más importante en el aprendizaje del inglés, sencillamente porque, o tienes memoria fotográfica, o no se te van a quedar las cosas a la primera.
2. No le eches más horas de la cuenta
Con el inglés, como con tantas otras cosas, menos es más. Es infinitamente más efectivo dedicarle un ratito diario, pongamos unos 20 minutos, que pegarte el atracón de estudiar cinco horas seguidas. Más que nada porque, si haces eso, al día siguiente estarás para el arrastre, no recordarás la mitad de lo que hayas estudiado y querrás olvidarte del inglés para siempre. ¿Puede haber algo más desmotivador que eso? ¡Pues pocas cosas, la verdad!
Márcate un objetivo diario factible y comprométete a cumplirlo todos los días. No hay una forma mejor de conseguirlo.
3. Ponte metas realistas: la regla del 3
Es mejor aprender tres estructuras o expresiones al día, y machacarlas hasta que se te queden grabadas, que intentar abarcar una lista larguísima de vocabulario en un solo día; eso sólo te servirá para agobiarte.
Por eso te recomendamos que sigas la regla del 3: aprende y machaca tres expresiones al día, o tres palabras, o tres estructuras gramaticales, pero no más. Siempre tres. Verás cómo a la larga es muchísimo más efectivo.
4. No te auto engañes: tienes tiempo
Es cierto que no todo el mundo le puede dedicar el mismo tiempo a aprender inglés, pero todos tenemos tiempo. Tú también, aunque no lo creas.
Aprovecha cualquier instante. La clave está en insertar esos 20 minutos de los que hablábamos antes en tu día a día: repasa mentalmente lo que aprendiste el día anterior nada más abrir los ojos por la mañana, ponte uno de nuestros programas de radio cuando vayas de camino al trabajo, cambia la configuración de tu móvil a inglés y practica cada vez que lo cojas, escribe tus whatsapps en inglés, ve o escucha algo que te guste en inglés antes de irte a dormir, ¡e incluso practica en voz alta lo que has aprendido mientras te duchas! Cualquier momento vale.
5. Disfrútalo
Esta es, para nosotros, la parte más importante: pasarlo bien mientras aprendes. Es de cajón. Si dejas de ver el inglés como una obligación y lo conviertes en algo que te guste, te será mucho más difícil desmotivarte. ¿Te gusta la cocina? Mira recetas en inglés. ¿Te gustan las series y las pelis? Véalas en inglés. ¿Te gustan los videojuegos? Juega en inglés. ¿Te gusta conocer gente? Habla con todos los angloparlantes que te encuentres.




