NICEnglish blog

▷ Nuevo Contenido Intensivo del Inglés.

Técnicas de expresión oral para lograr una comunicación eficaz

4 minutos de lectura

Modo de hablar al empezar un discurso: Sea sencillo y espontáneo, procure que sus músculos permanezcan relajados. Diríjase al público observándolo de frente y presente su primer saludo de una forma amable y sencilla. 

 Adecuado manejo del miedo, estrés y la ansiedad: Son los elementos que más influyen negativamente en el manejo de un auditorio. Al respecto se hace necesario aclarar que la mayoría de los oradores con experiencia, experimentan esta sensación, cada vez que hay necesidad de enfrentarse a un grupo. En este sentido lo primero que hay que hacer es reconocer estos miedos y no arrojarlos al inconsciente. Utilice mecanismos de relajación antes de comenzar el discurso y cuando esté frente al público no huya de la mirada de los oyentes y haga todo lo contrario, míreles de frente y piense que el temor y la ansiedad sólo se produce al comienzo del discurso, posteriormente todo entrará en un proceso de armonía comunicativa y su mensaje será finalmente aceptado, recuerde que usted es humano y que todos los oradores también han sentido temor ante este proceso, a pesar de contar con 20 o 30 años de experiencia.

Claridad en las ideas: El arte de la oratoria o de hablar en público, como mínimo requiere  dos bases esenciales que consisten en: conocer apropiadamente el lenguaje en el cual se va a dar el proceso comunicativo y tener ideas muy claras. Es necesario tener claridad y precisión sobre las ideas que van a construir el discurso temático. Si se tiene la necesidad de introducir nuevas palabras y conceptos, es necesario clarificarlos para su empleo. Absténgase de usar palabras que no conoce, sea lo más natural y sencillo, estas son las cualidades que más admira un oyente, pues el efecto que estas producen a nivel del sistema emocional, son determinantes. 

Adecuada emisión de sonidos: Muchos errores y defectos en el habla provienen de la emisión de sonidos o de la pronunciación inadecuada de las palabras. Tanto la falta de volumen como el volumen excesivo producen efectos nocivos en la comunicación, lo mismo que hablar emitiendo sonidos por la nariz, ronqueras y estridencias agudas.  Lo anterior en gran medida se puede corregir haciendo procesos de relajación, acompañado con ejercicios respiratorios, pues la emisión de los sonidos empieza en el fondo de los pulmones, lo que hace necesario ejercicios que nos garanticen tanto la entrada como la emisión de buena cantidad de aire, para hacer vibrar con rigor las cuerdas vocales. De esta forma se garantiza la relación del tono y la intensidad.

Ritmo conversacional dinámico: El ritmo conversacional debe ser regular e irregular, pues un ritmo continuo de voz hace que el diálogo se vuelva monótono y que los oyentes poco a poco vayan perdiendo el interés por la linealidad del discurso. Asuma su estilo personal buscando la originalidad.

Correcta pronunciación de las palabras: Con respecto a la pronunciación de las palabras, la mayoría de los errores se cometen  por ansiedad o por el temor, que para muchos implica el manejo de un auditorio. Hablar con mucha rapidez o demasiado lento, es nocivo, pues pueden producirse muchas fallas de omisión, de reemplazo de palabras que hacen provocar un desgaste mental al oyente, en el sentido de que requiere pensar mucho o imaginarse cosas para poder interpretar el “lapsus” o el error sintáctico en que ha caído el hablante. Otros grandes errores en el lenguaje, se refieren a no pronunciar las palabras como son, dejar frases a medias o utilizar muchos estribillos o muletillas que en cierta medida lo que hacen es reflejar la inseguridad y la timidez del hablante.

Postura corporal apropiada: La postura corporal que se asuma, debe ser natural y espontánea. Recuerde que el cuerpo refleja en gran medida el estado emocional y psíquico. Muchas de las tensiones musculares, se dan a nivel del cuello y de la espalda, originando de esta forma muchos comportamientos de carácter metonímico (comportamientos atrapados en el torrente del inconsciente), que van a reflejar inseguridad. Estos comportamientos se ven reflejados en el sudor, en los movimientos rápidos, en el estar tocando continuamente la cara, el cuello, la barbilla.

El uso del humor: El sentido del humor de un orador crea un escenario adecuado para que se produzca la empatía comunicativa. Detrás de la risa del oyente, no sólo existen sensación de agrado y de gratitud, sino que la risa es un ejercicio muscular, es una técnica respiratoria y sirve fundamentalmente para liberar endorfinas cerebrales. Es un estimulante psíquico y por su acción con el sistema neurovegetativo combate el estrés. Desde esta perspectiva, bienvenidos sean los chistes, las parodias, las metáforas cargadas de humor, las anécdotas cotidianas, los relatos populares lúdicos, pero dentro de un clima de respeto  con el oyente; es decir sin traspasar los límites hacia la vulgaridad o la doble intencionalidad de la palabra, porque de lo contrario puede producir efectos altamente nocivos.



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

©2018-2021 NIC·Inglés Intensivo - Todos los derechos reservados. Sitio de Ezequiel González Pelegrí de la Universidad de Pinar del Río. Cuba. | Newsphere por AF themes.